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La División de Familia de la Oficina del Fiscal del Condado de Monmouth tiene como primera responsabilidad el procesamiento de casos de delincuencia juvenil lo mismo que los casos de adultos criminales acusados que violan las órdenes de restricción por violencia doméstica. Además, la División de Familia se encarga del procesamiento conocido como “padres-holgazanes” los cuales no pagan la manutención de niños ordenada por la corte y también procesa a aquellos individuos que violan las órdenes de custodia sacando a sus hijos de nuestra jurisdicción.
La División de Familia está compuesta por asistentes al fiscal y el personal de apoyo. La unidad de apoyo de prueba de la División del Detective, localizada en la Corte es también utilizada regularmente por la División de Familia. La División de Familia es una de las unidades más grandes de la Oficina del Fiscal del Condado de Monmouth. En los últimos tres años, la Oficina del Fiscal del Condado de Monmouth ha iniciado un promedio de más de 2,600 casos criminales nuevos relacionados con delincuentes juveniles. Muchos de estos archivos tienen múltiples delincuentes y como tal en los últimos tres años, un promedio de 3,779 individuos juveniles han sido procesados cada año.
En el año 2000, la Oficina del Fiscal del Condado de Monomouth se convirtió en el condado mayor del Estado en asumir la función de cargos por todas las quejas de delincuencia juvenil que surgen en el condado. Antes del 2000, cada departamento de la policía municipal llenaba los cargos de delincuencia directamente con la Corte de Familia. A diferencia del sistema Criminal el cual cuenta con el Jurado de Acusación y un Fiscal para determinar la suficiencia de los posibles cargos criminales, el proceso de delincuencia juvenil no tiene tal equivalente. El proceso central de acusación crea paridad y consistencia con las 53 municipalidades separadas dentro del Condado para asegurar que todos los delincuentes juveniles en similares situaciones sean tratados justamente.
Mientras que muchos de los casos de delincuencia se retienen en la Oficina para un procesamiento formal, hay un número significante de casos que son pasados a los programas supervisados de la corte para dar a los jóvenes delincuentes por primera vez la oportunidad para demostrar su potencial para la rehabilitación sin necesidad de una audiencia formal en la corte.
De los casos procesados formalmente, los crímenes varían desde ofensas pequeñas tales como entrar en un área privada sin permiso incluyendo crímenes más serios hasta incluir asalto sexual, robo y asesinato. Se espera que los abogados de la acusación asignados a la unidad juvenil actúen al mismo nivel de competencia procesando estos casos como los fiscales que procesan a criminales adultos por las mismas ofensas. A veces se logra la encarcelación de los jóvenes que cometen los crímenes más violentos y para jóvenes que han demostrado que una penalidad menos severa no surtiría ningún efecto.
Además de los casos de delincuencia juvenil, la División de Familia tiene como cometido del estado la responsabilidad para procesar a los acusados criminales adultos que violan las órdenes de restricción por violencia doméstica. La meta de los procesamientos por violencia doméstica es mantener alejado al abusador responsable, mientras que al mismo tiempo proteger los intereses de la víctima. La unidad es responsable por evaluar todas las violaciones de las órdenes procesables de restricción para determinar si son o no apropiadas para presentarse en el Jurado de Acusación, o como otra alternativa si serán mejor logradas en el procesamiento en la Corte Familiar. Una vez que se ha tomado la decisión, estos casos se continúan de forma eficaz en ambos lugares, a veces sobre las objeciones de la víctima. Esto es a veces necesario para asegurar de forma apropiada la protección de la víctima del abusador. La Oficina del Fiscal del Condado de Monmouth disfruta de una excelente relación profesional con “180 – Cambiando Vidas”, la organización previamente conocida como el Centro de Mujeres del Condado de Monmouth. Esta relación permite que la oficina del fiscal sea susceptible a las necesidades de las mujeres abusadas dentro del condado y para ofrecer la ayuda y los servicios que sean apropiados.
